Igualdad
El empleo a tiempo parcial, una realidad para las mujeres que agranda la brecha salarial
07.03.25 | Estatal

El informe Principales Indicadores Estadísticos Igualdad 2025, publicado por el Ministerio de Igualdad revela la brecha de género existente en el empleo a tiempo parcial en España. Según el informe, basado en datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del Instituto Nacional de Estadística (INE), el 73,6% de las personas ocupadas a tiempo parcial son mujeres, lo que supone 2.252.600 mujeres frente a 806.400 hombres. Un dato que, si comparamos con el del año anterior, ha ascendido 0,2 puntos.
Esta realidad afecta significativamente a profesiones altamente feminizadas como la Enfermería y la Fisioterapia, en las que las mujeres representan una amplia mayoría. Los datos del INE muestran que las "Actividades sanitarias y de servicios sociales" continúan siendo uno de los sectores con mayor predominio femenino, alcanzando un 76,9%, aumentando 1,4 puntos respecto a 2023.
Causas y consecuencias
Entre los motivos de esta disparidad destacan el cuidado de niños o adultos dependientes y otras obligaciones familiares o personales; tareas que recaen mayoritariamente en las mujeres. Según la EPA, el 93,3% de las personas que trabajan a tiempo parcial por cuidado de niños son mujeres, y el 79,0% lo hacen por otras obligaciones familiares.
Los datos de la EPA del último trimestre sobre las causas de la inactividad laboral señalan que 68.100 mujeres dejaron su trabajo para cuidar a niños, adultos, enfermos, incapacitados o mayores, mientras que solo 14.400 hombres hicieron lo mismo.
Esta situación tiene un impacto directo en la vida laboral, económica y personal de las mujeres, limitando sus oportunidades de desarrollo profesional así como su independencia económica.
Debido a la temporalidad, a los turnos cambiantes y a la dificultad para hacer uso de sus derechos, muchas enfermeras y fisioterapeutas se ven obligadas a aceptar empleos a tiempo parcial, pedir reducciones de jornada o excedencias para poder conciliar su vida laboral y familiar. Esto suele traducirse en una reducción de sus ingresos, menos cotización de cara a la jubilación, menor acceso a la formación continua y dificultades para la promoción profesional.
Según este informe, existe una diferencia de casi 328 euros en las bases de cotización ya que la de las mujeres es, de media, de 2.020,13 euros mientras que la de los hombres asciende a 2.348,06 euros.
Además, en relación a las pensiones, también se observa una amplia brecha de género ya que, mientras la pensión media total de un hombre es de 1.516,10 euros, la de las mujeres es de 1.033,89 euros. En concreto, si nos centramos en las pensiones de jubilación, el porcentaje que cobra una mujer es del 69,2% en relación a la de los hombres (1.149,09 euros las mujeres y 1.661,70 los hombres). Unos datos en los que influyen la parcialidad del empleo femenino, la inferioridad de sus sueldos y una menor cotización a lo largo de su vida para conciliar la vida laboral y familiar.
Queremos igualdad real
Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, SATSE llama a las administraciones públicas, empleadores y a la sociedad para que se sumen a la lucha para acabar con la brecha salarial por razón de sexo y conseguir una igualdad real.
El Sindicato de Enfermería ha expresado su preocupación por los datos recogidos en este informe y reafirma su compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres en el ámbito laboral y su lucha por una igualdad real.
SATSE considera inaceptable que en pleno siglo XXI las mujeres sufran esta brecha salarial que merma no solo sus ingresos, sino la posibilidad de desarrollar plenamente su carrera profesional. El sindicato exige medidas urgentes para promover la igualdad de género en el ámbito sanitario y propone medidas como:
- Estabilidad y planificación de la jornada laboral con suficiente antelación.
- Reconocimiento de nuestra clasificación profesional y una remuneración justa.
- Oportunidades de promoción y crecimiento profesional adaptadas al ciclo vital.
- Formación en tiempo de trabajo.
- Respeto a los permisos y licencias y políticas de trabajo flexibles que respeten la conciliación.
- Acotar y limitar las necesidades de servicio o situaciones especiales.
- Participación paritaria en todos los niveles de las organizaciones sanitarias.
- Reconocimiento del solape en todas las comunidades autónomas.
- Respeto al descanso entre turnos y a la desconexión digital.
- Reconocimiento del acceso a la jubilación anticipada.
Solo a través del compromiso de todos los actores sociales será posible construir un futuro laboral más justo e igualitario para las mujeres.
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