SATSE insta al Gobierno foral a defender la jubilación anticipada para enfermeras ante la inminente reforma de Escrivá

11 junio 2021

Enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas cumplen los mismos requisitos que otros colectivos profesionales a los que el Gobierno ya les ha aplicado un coeficiente reductor de la edad de jubilación en virtud de la Ley General de la Seguridad Social.

El Sindicato de Enfermería en Navarra, SATSE, ha reclamado al Gobierno de Navarra que trabaje en pro de lograr la inclusión de las enfermeras y enfermeros entre los colectivos de trabajadores que realizan actividades caracterizadas por la especial penosidad, peligrosidad o insalubridad, para que puedan acceder a una jubilación anticipada voluntaria sin penalizaciones en sus pensiones.

El actual borrador de la reforma de pensiones que está trabajando el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, no contempla la mejora del marco normativo en la identificación de los colectivos de trabajadores vulnerables. Una mejora necesaria y reivindicada por el Sindicato de Enfermería que posibilitaría la inclusión de los profesionales sanitarios, en concreto de Enfermería, dentro de estos colectivos asumiendo una cotización adicional a lo largo de su carrera profesional.

En este sentido, SATSE ha remarcado que las enfermeras y enfermeros cumplen los mismos requisitos que otros colectivos profesionales, como los del sector ferroviario, personal de vuelo, policías o bomberos a los que el Gobierno ya les ha aplicado un coeficiente reductor de la edad de jubilación, al igual que en Navarra donde los policías locales, por ejemplo, también pueden acogerse a este derecho, en virtud de la Ley General de la Seguridad Social, que prevé que la edad mínima exigida para tener derecho a la pensión de jubilación pueda ser rebajada en aquellos grupos o actividades profesionales cuyos trabajos sean de naturaleza excepcionalmente penosa, tóxica, peligrosa o insalubre y acusen elevados índices de morbilidad y mortalidad.

Tal y como se ha demostrado durante toda la crisis sanitaria originada por la COVID, así como también se concluyen en numerosos estudios científicos, las condiciones laborales y riesgos intrínsecos a la profesión de las enfermeras y enfermeros influye de manera decisiva en su salud.

Entre otros, riesgos de tipo psicosocial, especialmente por el hecho de que todos los enfermeros y enfermeras tienen un contacto permanente con el sufrimiento, el dolor, la enfermedad y la muerte, lo que supone una carga emocional muy importante que les acompaña a lo largo de toda su dilatada trayectoria profesional.

Además, riesgos biológicos (contagios por cortes, pinchazos…), químicos (medicamentos peligrosos, alergias a material…), físicos y mecánicos (ruidos, iluminación, temperaturas, sobrecarga física, riesgos de caídas, radiaciones ionizantes…) o las agresiones físicas y verbales que han ascendido en Navarra a 142 durante el 2020, un 27% más que el año 2019.

Así mismo, el Sindicato recuerda la necesidad de prestar servicios de manera permanente y continuada a lo largo de todo el día y el año, lo que requiere que se trabaje a turnos por las noches, festivos y fines de semana. Todo ello impide al organismo adquirir hábitos naturales de sueño, alimentación y descanso cuya alteración, según multitud de estudios científicos, afectan a su salud y bienestar psicosocial.

A modo de ejemplo, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) concluye que los profesionales de turno de noche pierden 5 años de vida por cada 15 años de trabajo en turno de noche.

“La sociedad no percibe la dureza psicológica, el estrés o el agotamiento emocional que provoca el contacto permanente con el sufrimiento, el dolor, la enfermedad y, en ocasiones, la muerte. Por ello, no se están adoptando las medidas de compensación que ayuden a proteger su salud, también en la última etapa de su vida laboral”, apuntan desde el Sindicato de Enfermería.

Además, desde SATSE se asegura que el posibilitar la jubilación anticipada de las enfermeras y enfermeros que así lo deseen conllevaría la contratación de nuevos profesionales, rejuveneciendo de esta manera las plantillas en los centros sanitarios.