SATSE denuncia el aumento de los riesgos psicosociales por los recortes en derechos durante la COVID 19

04 diciembre 2020
Enfermera cansada en los peores días de la lucha contra el COVID 19

El Sindicato de Enfermería critica que se hayan ido eliminando en los últimos meses derechos relativos al descanso, permisos o conciliación de la vida personal, laboral y familiar.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha denunciado que los recortes en derechos laborales impuestos por las distintas administraciones sanitarias en los últimos meses de pandemia de la COVID-19 han provocado un grave incremento de los riesgos psicosociales que, como el estrés o el ‘burnout’ (profesional quemado), sufren a diario las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas.

SATSE subraya que las distintas autoridades competentes han ido eliminando “de un plumazo” derechos  relativos a su descanso, permisos o conciliación de la vida laboral, personal y familiar, argumentando siempre necesidades del servicio a raíz de la expansión de la COVID-19, lo que ha ido haciendo cada vez más mella en unos profesionales que vienen padeciendo desde siempre una gran sobrecarga laboral y emocional.

En lugar de consensuar con los profesionales medidas de refuerzo, como la contratación de más recursos humanos, para hacer frente a la pandemia, las administraciones sanitarias han optado por la alternativa “más fácil” de sobrecargar a las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas hasta límites no razonables, lo que, como es lógico, ha afectado negativamente a su salud física, psicológica y emocional, resalta.

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Al respecto, SATSE recuerda que distintas comunidades autónomas han publicado incluso normas en las que se sustraen derechos a sus enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas consolidados desde hace muchos años y ante las que la organización sindical ha presentado las oportunas denuncias por entender que perjudican, no solo a los profesionales, sino a los pacientes y ciudadanía a los que deben atender en los respectivos servicios de salud.

La organización sindical incide en que múltiples estudios concluyen que el estrés y el ‘burnout’ o síndrome del profesional quemado constituyen uno de los problemas de salud más importante de las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas debido a sus repercusiones tanto en su calidad de vida como en su desempeño laboral.

Así, y según distintas oleadas del estudio “Percepción de estrés en los profesionales de Enfermería en España”, realizado por SATSE en varias ocasiones, ocho de cada diez enfermeras y enfermeros en nuestro país sufre estrés, siete de cada diez agotamiento emocional y más de la mitad se siente “quemado/a”.

De igual manera, del estudio se concluye que nueve de cada diez profesionales sufre nerviosismo, ansiedad, temor y angustia; ocho de cada diez padece una sensación de que la situación les supera, dificultad para concentrarse,  disminución de la memoria o alteraciones en su sueño, y siete de cada diez afirma que tiene falta o aumento de apetito y cerca de la mitad reconoce sufrir problemas relacionados con la vida sexual.

De otro lado, el Sindicato incide en otro grave riesgo psicosocial, como son las agresiones físicas (empujones, golpes…) y verbales (gritos, insultos, amenazas…) hacia las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas, el cual lleva muchos años afectando a nuestros profesionales y que ha seguido muy presente durante los meses que venimos sufriendo las consecuencias de la pandemia de la COVID-19.