SATSE reclama compromisos reales en los programas electorales en favor de las enfermeras y fisioterapeutas

03 enero 2019
Señora ministra, las enfermer@s no olvidamos

El Sindicato de Enfermería pide a los partidos políticos que concurrirán a las distintas elecciones en 2019 que se aumenten las plantillas de Enfermería y Fisioterapia, lograr entornos de trabajo más dignos y seguros y propiciar un mayor reconocimiento social de estos profesionales.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha reclamado a los distintos partidos políticos que incluyan en sus programas electorales de 2019 compromisos concretos que conlleven más empleo, más seguridad y más reconocimiento profesional y social para las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas de nuestro país.

Ante un 2019 marcado por las elecciones autonómicas, municipales, europeas, y, previsiblemente, generales, SATSE no quiere meras declaraciones de intenciones, sino que todas las formaciones que concurran a las urnas reflejen “negro sobre blanco” medidas concretas que, en caso de tener responsabilidades de gobierno, hagan realidad mejoras en las condiciones laborales y profesionales de las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas.

A juicio de la organización sindical, el primer gran compromiso de todos ellos debe ser mejorar la atención y aumentar la seguridad del paciente a través de un sustancial incremento de las plantillas de enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas en todos los servicios de salud.

Por ello, SATSE les pide su apoyo para que salga adelante en el Congreso de los Diputados la Iniciativa Legislativa Popular que ha impulsado para que se garantice por Ley un número máximo de pacientes por cada enfermera o enfermero. Una norma que obligaría a los servicios de salud a aumentar las plantillas en hospitales, centros de salud y centros sociosanitarios porque, en la actualidad, todos ellos cuentan con unas ratios enfermera/paciente por debajo de los adecuadas y seguras para la atención a los pacientes y ciudadanos, según numerosos estudios e informes nacionales e internacionales.

El objetivo debe ser alcanzar, al menos, la media europea de cerca de 9 enfermeras por 1.000 habitantes. España tiene cinco enfermeras por 1.000 habitantes, lo que significa que se necesitan más de 130.000 profesionales en los próximos años.

De igual manera, SATSE quiere ver en los diferentes programas electorales compromisos claros para propiciar entornos laborales seguros y, para ello, espera que impulsen la elaboración de norma estatal contra las agresiones a los profesionales y que se adopten nuevas medidas que mejoren la prevención, información y formación en materia de bioseguridad y en lo que respecta al manipulado de fármacos peligrosos.

La defensa de la sanidad pública debe ser otro gran compromiso de los partidos políticos en las elecciones de 2019, y, entre otras actuaciones, deben evitar la implantación de empresas privadas, como son las farmacias, y que éstas realicen servicios asistenciales para su beneficio y lucro económico, que ya desarrollan las enfermeras y los médicos en el ámbito de Atención Primaria. Algo que supone una privatización de la sanidad pública, conllevando un coste económico añadido para la administración y los ciudadanos, señalan desde el Sindicato

Asimismo, desde la organización sindical se espera “un paso adelante” de los partidos políticos para que todos los niños y jóvenes cuenten en sus respectivos centros escolares con la atención sanitaria y cuidados de las enfermeras y enfermeros.

Trabajar para lograr un mayor reconocimiento social y profesional de las enfermeras, enfermeros y fisioterapeutas también tiene que ser una hoja de ruta a seguir por los partidos políticos, ya sea en el Gobierno o en la oposición, y, para ello, deben trabajar de manera conjunta en sucesivas campañas de información y sensibilización que acaben, por ejemplo, con los falsos estereotipos  sexistas  retrógrados que sufren las mujeres enfermeras.

En definitiva, tras la celebración de todos los comicios previstos en 2019, se abre una nueva etapa que SATSE espera que conlleve mejoras reales después de unos años en los que, a pesar de haber salido de la crisis, según afirman los propios gobiernos, los profesionales siguen sufriendo malas condiciones laborales y el sistema sanitario en su conjunto no se ha recuperado del deterioro y desgaste experimentado por los recortes, lo cual repercute negativamente en los pacientes y ciudadanos.