SATSE CyL valora positivamente la sentencia que declara nula la Orden de creación de unidades de gestión clínica

27 febrero 2018

Sede de la Consejería de Sanidad de Castilla y León

SATSE Castilla y León valora positivamente la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León por la que se declara nula de pleno derecho la orden SAN/822/2016, de 26 de septiembre, por la que se crean las unidades de gestión clínica (UGC).

Desde el inicio de este proyecto de la Consejería de Sanidad, SATSE Castilla y León se ha mostrado en contra de esta forma de gestión que se pretende ir implantando en los centros sanitarios de Castilla y León, con consecuencias negativas para los pacientes y para los trabajadores del Sistema Regional de Salud, para los que implica una pérdida importante de derechos.

SATSE ha constatado que los trabajadores de Sacyl están mayoritariamente en contra de las UGC y el objetivo final y primordial de este proyecto siempre es el ahorro económico, pese a que desde la Consejería de Sanidad se pretenda argumentar lo contrario. SATSE Castilla y León considera que se crean para reducir costes económicos en el sistema sanitario de una manera velada y en la sombra, de modo que ese recorte no tenga un coste político para los responsables de la Consejería de Sanidad y de Sacyl.

SATSE Castilla y León recuerda que es importante ser eficientes en el gasto público, pero no a cualquier precio y no precisamente de este modo tan escasamente transparente, como se está llevando a cabo con las UGC. Como se señala en la sentencia del TSJ de Castilla y León, la Orden de creación de estas unidades no dispone de una memoria económica que realmente señale lo que implica económicamente este proyecto para el Sistema de Salud.

SATSE también pone de manifiesto que las sucesivas UGC que se han ido creando se han implantado de espaldas a los profesionales y sin información alguna para estos trabajadores que estaban implicados en los servicios que se convertían en UGC, como ha denunciado SATSE reiteradamente. Esto choca frontalmente con el argumento de la Consejería, que afirma que se crean las UGC para dar más autonomía y protagonismo a los profesionales en la gestión sanitaria.