SATSE advierte que la Farmacia Comunitaria puede suponer el recorte de las plantillas de enfermeras y médicos

10 septiembre 2018
Tu salud no es un negocio

El Sindicato de Enfermería sospecha que si las consejerías tienen que pagar a las empresas farmacéuticas por sus servicios privados, ese dinero dejará de engrosar las partidas destinadas a los profesionales de los centros de salud.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, ha advertido que la privatización de determinadas actuaciones asistenciales, a través de la ‘farmacia comunitaria’, por parte de las consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas puede conllevar la reducción de las plantillas de enfermeros y médicos en sus respectivos servicios de salud.

Tras conocer la futura Ley de Farmacia de la Comunidad de Madrid y la pretendida voluntad que tienen con las empresas privadas de farmacia otras CC.AA., como Murcia, Comunidad Valenciana o Cataluña, SATSE tiene cada vez mayores sospechas de que los recursos económicos que se destinen a estas empresas privadas se detraerán de las partidas correspondientes a los profesionales sanitarios al querer sustituir a éstos por empresarios farmacéuticos para que realicen lo que ya vienen haciendo históricamente médicos y enfermeras.

“Si los presupuestos no suben y las consejerías tienen que pagar a las empresas farmacéuticas por realizar cosas que ahora no hacen pues las realizan los profesionales de la sanidad pública, lo lógico es pensar que ese dinero dejará de engrosar las partidas de los profesionales sanitarios a los que se les usurpan esas funciones”, afirma el Sindicato de Enfermería, criticando que “prefieran dar negocio a los empresarios farmacéuticos y privatizar con ello la sanidad”.

Según SATSE, es entendible que un empresa privada, como es una oficina de farmacia, quiera ganar cuanto más dinero mejor, pero lo que es absolutamente rechazable es que una administración publica destine parte de su presupuesto  para pagarle por realizar servicios asistenciales en su establecimiento o en el domicilio particular (seguimiento de pacientes crónicos, cribado de pacientes con diferentes patologías, revisión de botiquines, administración de vacunas…)  que ya hacen de manera satisfactoria enfermeras y médicos en el ámbito de la Atención Primaria.

De igual manera, el Sindicato de Enfermería manifiesta su preocupación por el hecho de que muchos de estos servicios propiciarán que el farmacéutico pueda influir en los ciudadanos, incluso en sus domicilios, para que éstos compren aquellos productos de su farmacia que más le interese vender, lo que supondrá en la práctica que el interés comercial prime sobre el estrictamente sanitario.

Por ello, la organización sindical hace un nuevo llamamiento a las consejerías de salud de todas las comunidades autónomas para que sigan trabajando en fortalecer nuestro sistema sanitario público en lugar de deteriorarlo para dar satisfacción al interés lucrativo de empresas privadas, como son las farmacias, y que éstas ganen más dinero.

Asimismo, SATSE recalca que se trata de un claro ejemplo de presunto intrusismo profesional, al querer realizar los farmacéuticos unas actuaciones asistenciales que, como establece la normativa vigente al respecto, son competencia de las enfermeras, enfermeros y médicos que trabajan en el ámbito de la Atención Primaria. “Ni tienen las competencias necesarias ni están preparados para llevar a cabo estos servicios”, añade.

Por último, el Sindicato de Enfermería insiste en que se deben aumentar los recursos humanos y materiales en Atención Primaria para atender de manera satisfactoria las necesidades de los ciudadanos, como ellos mismos así lo han acreditado en un reciente estudio realizado al respecto.