El Gobierno decide perpetuar los recortes sufridos por los profesionales del sector público

12 marzo 2018
Es hora de que nos devuelvan todo lo sustraído

SATSE denuncia que la subida salarial prometida se dilatará hasta 2020 y no permitirá a los trabajadores públicos recuperar el poder adquisitivo arrebatado tras 8 años de recortes.

El Sindicato de Enfermería, SATSE, considera insuficiente la subida salarial comprometida por el Gobierno hasta 2020 para los empleados públicos, entre ellos, los profesionales de Enfermería y Fisioterapia del Sistema Nacional de Salud, ya que perpetúa los recortes sufridos y no conllevará la recuperación de la pérdida de poder adquisitivo experimentada desde el pasado 2010.

Pendiente de su firma oficial, el acuerdo anunciado por el Gobierno para “mejorar” las condiciones laborales de los profesionales del sector público no da respuesta satisfactoria a las demandas planteadas desde hace meses por el Sindicato de Enfermería. “El Gobierno ha estado dilatando la negociación durante meses para finalmente alcanzar un compromiso deficiente y escaso”, recalcan desde la organización sindical.

En lo que respecta a la subida salarial del 8 por ciento en tres años, el Sindicato de Enfermería sigue reclamando un incremento de, al menos, el seis por ciento, para este año. Solo de esta forma, apunta, se paliaría en parte la pérdida de poder adquisitivo sufrido por los profesionales de Enfermería y Fisioterapia que trabajan en la sanidad pública desde el inicio de los recortes y que, según las estimaciones de SATSE, supera el 30 por ciento.

Otro compromiso que no cumple las expectativas del Sindicato de Enfermería es mantener, o elevar un poco más, el porcentaje actual de la tasa de reposición (porcentaje de plazas de profesionales que se jubilan y son nuevamente ocupadas). La organización sindical considera imprescindible su eliminación y, de esta forma, posibilitar la recuperación de los puestos de trabajo perdidos en Enfermería y Fisioterapia y la creación del empleo necesario para alcanzar la media de los países de nuestro entorno.

De otro lado, y a falta de conocer los detalles concretos sobre la vuelta a la jornada laboral de 35 horas semanales, SATSE manifiesta su satisfacción porque su exigencia y trabajo en solitario mantenido durante años en los centros haya conseguido sensibilizar al Gobierno y espera que su puesta en práctica sea efectiva lo más pronto posible en todas las comunidades autónomas.

“El aumento a 37,5 horas semanales solo supuso destrucción de empleo y una peor atención sanitaria al ciudadano, por lo que ahora presionaremos en las distintas mesas y órganos de negociación autonómicos para que las 35 horas vuelvan a ser una realidad cuanto antes en los distintos servicios de salud”, apuntan.

Asimismo, SATSE recuerda que en los años de crisis se impuso también la limitación de la compensación que se establecía a través del complemento de incapacidad temporal, la suspensión de distintos acuerdos y convenios para el personal del sector público, o la supresión de la jubilación parcial del Estatuto Básico del Empleado Público y del Estatuto Marco. Derechos laborales que deben también recuperarse sin dilación.

“Escuchar al Gobierno decir que, con este acuerdo, se pone fin a la época de austeridad en el sector público es querer engañar a los profesionales y a la opinión pública. El gran esfuerzo realizado por todos ellos no se ve compensado, en modo alguno, con las mejoras comprometidas. Suponen un avance pero desilusionante y, desde luego, poco motivador”, concluyen desde la organización sindical.